Instrumentos antiguos de Teclado

 

 

Bartolomeo Cristofori (1655-1731)

 

 

 

Prelude and Fugue in D minor, BWV 539 - II.

Johann Sebastian Bach

 

El órgano con 2.600 años, es el más antiguo instrumento de teclado.  Se pudo detectar su origen en Grecia, con el nombre de hidraulus, debido a su sistema hidráulico de compresión del aire que alimentaba los tubos. Muy lentamente fue evolucionando desde sus primitivas formas hasta sus muy elaborados diseños posteriores (este proceso nunca se detuvo desde su creación y continuó hasta fines del S. XX).  La acción de las válvulas de los tubos fue evolucionando desde un sistema muy rudimentario de llaves o teclas que se golpeaban con los puños hasta el teclado moderno que se estandarizó ya desde el S. XV hasta nuestros días, tal como se lo puede observar en la iconografía de la época.

 Se pueden diferenciar los siguientes:

- portativos u organetto: pequeños órganos portables que se tocaban con la mano derecha mientras la izquierda movía el fuelle trasero, o apoyado en una mesa con ambas manos mientras un ayudante se ocupaba del fuelle.

- de procesión: más grandes que los anteriores, usados en estos oficios religiosos al aire libre.

- positivos: órganos de mayor tamaño y no portables. Estos órganos positivos, inicialmente dentro de una caja del tamaño de un ropero grande, o los de gabinete (disimulados en el interior de un mueble), evolucionaron hacia el gran órgano de iglesia totalmente incorporado a la arquitectura del edificio. Hasta el S. XVIII una de sus principales características fue la de la transmisión mecánica (del teclado a las válvulas). Luego, como en casos de órganos con varios teclados y pedalera, y gran número de juegos de tubos, cuando todos estos se acoplaban para unir su sonido la mecánica se tornaba muy pesada

A partir del S. XIX se inventaron diversos sistemas para alivianar los teclados (tanto neumáticos como eléctricos) que fueron en detrimento de la gran sutileza de toque que da la transmisión mecánica.  Las muy diferentes formas de bajar una tecla se reflejan en el ataque del sonido del tubo, y esta característica permite redescubrir la retórica de la música antigua para teclado. El órgano se utilizó primeramente para ejecutar líneas melódicas, luego, con el nacimiento de la polifonía, música a varias voces, intabulación de obras vocales, piezas instrumentales y acompañamiento, del canto y del conjunto instrumental. El repertorio incluye a todos los países europeos y coloniales, desde el medioevo hasta el alto barroco y clasicismo.

El clavicordio aparece en el S. XV como evolución del salterio o dulcimer tocado con baquetas. Su sonido es mucho más tenue que el de un laúd renacentista, debido a su mecanismo de producción del sonido que consiste en una chapita de metal (la tangente) montada sobre la parte trasera de la tecla, que percute la cuerda que suena mientras la tangente se mantiene en contacto con ella. Esto permite atacar forte y piano (es decir, fuerte y suave)  y hacer vibrar el sonido. Este mecanismo sumado a su pequeña tabla armónica y reducida caja de resonancia, resulta en un sonido extremadamente débil, casi solamente audible para el ejecutante, aunque de grandes posibilidades expresivas. En definitiva es un instrumento íntimo, portable y sutil muy apreciado por grandes compositores como Bach. Su repertorio es el de toda la música del renacimiento y el barroco, ya que aparece en la iconografía europea desde principios del S. XV y se construyó hasta fines del S. XVIII, cuando fue reemplazado por los pianofortes rectangulares.

En el Decameron de Bocaccio (tercera década del S. XIV) aparece quizás por primera vez la mención del cembalo, como instrumento usado para acompañar el canto. Según la iconografía, y algunas descripciones de la época (entre ellas las de Henri Arnault de Zwolle con dibujos del mecanismo, disposición del encordado y teclado, de 1436) consiste en un salterio dotado de un mecanismo con teclado, similar al del órgano y el clavicordio, que tañe la cuerda por medio de un plectro. (plectro: palillo o púa que usaban los antiguos para tocar instrumentos de cuerda)

Este mecanismo no permite los matices dinámicos del clavicordio pero resulta en un volumen sonoro mucho mayor. La ilusión dinámica se logrará con acordes más o menos llenos. Es en cambio muy dúctil y preciso en cuanto a las sutilezas de articulación que lo hicieron reinar (junto al órgano) durante el Renacimiento y Barroco. En la iconografía del S. XV podemos verlo ya con su forma triangular (aunque de tamaño muy pequeño), uno de sus lados curvo y con el encordado perpendicular al teclado. El cembalo (Alemania) o clavicembalo (Italia), clavecin (Francia), harpsichord (Inglaterra), o clave (España) dieron origen a una gran familia de instrumentos que se describen a continuación:

* Los virginales (flamencos, ingleses o italianos, ya sea poligonales o rectangulares), por su veloz ataque (dado por una posición ascendente del plectro, en un ángulo de unos 15º respecto de la horizontal), corto sustain (prolongación y decaimiento del sonido) y cálido timbre (sus tablas armónicas solían ser de cedar en vez de pino abeto, produciendo el primero un sonido más dulce y el segundo uno más brillante), son evidentemente el instrumento ideal para la música de los virginalistas ingleses, flamencos y autores italianos como Morley, Byrd, Swelink, Merula, Picchi, etc. (repertorio que abunda en una profusión de adornos, veloces glosas y escalas). La característica principal que diferencia al virginal de la espineta, es que tanto el puente como la cejuela están ambos apoyados sobre la zona vibrante de la tabla armónica (en el caso de la espineta, al igual que el clave, la cejuela se apoya sobre la zona muda de la tabla armónica, por tener encolado el clavijero debajo). Esto produce un sonido particular de gran belleza, que lo diferencia substancialmente de los claves y las espinetas. Algunos virginales o muselares flamencos poseen un registro de arpicordium, consistente en una barra provista de clavitos que pudiendo acercarse a la cuerda y rozándola suavemente, provocan una distorsión del sonido, imitando al regal o el cromorno. Los virginales pueden tener el teclado desplazado hacia la izquierda, denominándose spinet virginal, o en el centro, como muchos virginales poligonales o rectangulares, flamencos e italianos, o hacia la derecha, denominándose muselaar virginal.

* El muselaar flamenco es un virginal rectangular con el teclado desplazado hacia la derecha. Esta configuración ubica a los plectros tañendo la cuerda cerca del nodo (en su parte media, lejos del puente y la cejuela), produciendo un sonido muy aflautado, con gran refuerzo de la fundamental y los armónicos inferiores. En cuanto al toque se hacen difíciles las repeticiones de notas, ya que en el nodo la amplitud del movimiento de la cuerda es máxima y el saltador tarda más en estar en condiciones de volver a tañerla.

* La espineta (con su forma de ala y reducido tamaño) tiene una sonoridad intermedia entre el virginal y el clave, aunque al tener un encordado más corto no posee la calidad de este último en el registro grave.

* Los ottavinos, ya sea con forma de virginal rectangular, poligonal o triangular, suenan una octava más aguda que estos. Se usaron posiblemente como instrumento portátil (muy presente en la iconografía de música al aire libre), tanto para el acompañamiento, repertorio solista o líneas melódicas dentro de conjuntos instrumentales.

* Los pequeños claves italianos tempranos, con sus potentes graves, su ataque percusivo y diáfana sonoridad, son instrumentos muy indicados para la realización de continuos. Luego los grandes claves italianos barrocos expresan idealmente la música de Scarlatti y los maestros españoles y portugueses como Soler, Seixas, etc.

* Los claves flamencos tempranos, por su corta extensión de teclado nos limitan al repertorio virginalista y los compositores de hasta la primer mitad del S. XVII (y al continuo), aunque su sonoridad es de un equilibrio casi perfecto, ampliamente reconocido en su época. Cabe destacar que el clave flamenco mantiene el ataque violento e incisivo del virginal (dado por el ángulo del plectro). Tenían en general un solo teclado, aunque a fines del S. XVII se construyeron algunos con un segundo teclado transpositor a la cuarta (no al unísono), posiblemente usado para acompañar cantantes de distinto registro sin transportar la tonalidad de la música.

* Los claves flamencos ravales (extensión del teclado y agrandamiento de la caja que se practicó sobre todo en Francia en el S. XVIII), adaptados a las necesidades musicales del Alto Barroco, son quizás el instrumento ideal para el repertorio bachiano (Bach manifestaba su agrado por estos instrumentos y los franceses), ya que la complicada polifonía lineal se oye con sus voces claramente separadas. El ravalement de claves flamencos se puso en práctica dado el alto valor que tenían estos instrumentos en su época respecto de los demás. Un clave flamenco del S. XVII podía costar en el S. XVIII diez veces más que un buen clave inglés o francés. Se llegó también a la falsificación de claves imitando la construcción, decoración y hasta la roseta con las iniciales de Ruckers y Couchet (son los llamados claves falsos ravales).

* Los claves franceses de fines del S. XVII y todo el S. XVIII (con una caja más ancha y alta, y un ataque más suave dado por su plectro en posición horizontal), poseen una sonoridad oscura y envolvente, perfecta para la polifonía sugerida (a imitación del repertorio laudístico) típica del lenguaje de los clavecinistas franceses de ese período, como Couperin, D'Anglebert, Duphly, etc. Otras de sus características principales es la de incorporar un segundo teclado al unísono con un registro independiente (el registro nasal y una barra provista de cueritos que pueden apagar el sonido de la cuerda, asemejando el registro nasal al sonido de un laúd o arpa). Ambos teclados con sus correspondientes registros (principal 8' y octava 4' en el teclado inferior, y el nasal 8' con la barra apagadora en el teclado superior), se pueden acoplar, permitiendo hacer sonar todos los registros desde el teclado inferior.

* Finalmente los claves ingleses se los puede considerar como una derivación en cuanto a su diseño de los flamencos, y a los claves alemanes como a una fusión del diseño flamenco y francés (aunque son escuelas de menor desarrollo y difusión). Los claves ingleses de doble teclado tienen como particularidad un acople distinto al de los franceses. Consiste en el saltador dogleg del registro nasal, que si bien pertenece al teclado inferior junto con el principal y el de octava, avanzando el teclado superior se lo puede enganchar para que esté disponible también en el mismo. Pero este sistema hace que los teclados no puedan ser independientes. El teclado superior queda mudo cuando no está acoplado. Este sistema también se observa en claves flamencos de doble teclado tardíos como los Dulcken del S. XVIII. Los claves alemanes tampoco tuvieron un repertorio específico. Los que se conservan son tardíos, y algunos tienen un registro de octava grave (16') que se ignora si es original de la época o producto de restauradores posteriores. Pero en definitiva no hay un repertorio específico para claves con ese registro.

* El clavicyterium es un clave con su caja dispuesta en forma vertical. Esto redunda en un ahorro de espacio y una distinta proyección del sonido directamente en dirección al ejecutante. Su repertorio es el del clave.

* El claviórgano es un clave o virginal adosado a un órgano. Su ejecución podía ser separada o acoplada en forma simultánea. Se observan en la iconografía desde el S. XVI al S. XVIII. Su repertorio es el de los claves de ese período.

* Una mención final para un miembro singular de la gran familia de instrumentos de teclado antiguos es para la claviola o clave con arco de rueda. Praetorius lo describe a principios del S. XVII y se conserva uno fabricado en 1625 por Fray Raymundo Truchado en España. Es un instrumento de aspecto similar a un clave, que produce el sonido por frotamiento de las cuerdas, de la igual manera que la viola de ciego. Unas ruedas con un borde recubierto con un cuero giran accionadas por un mecanismo que movía un ayudante dando vuelta una manija que salía por la cola, o quizás el ejecutante accionando un pedal. Al bajar la tecla un alambre grueso unido a ésta, baja levemente la cuerda que se encuentra casi pegada a la rueda (sin tocarla en la posición de reposo), sonando parecido a un instrumento de arco o cuerda frotada (la viola de ciego o hurdygurdy). Se puede al igual que el clavicordio vibrar el sonido. Su repertorio podría ser el del alto renacimiento o temprano barroco, tanto de música solista como de acompañamiento (cumpliendo una función similar a la del lirone en el repertorio monteverdiano y de sus contemporáneos).

* El pianoforte (luego llamado simplemente piano), nace como evolución del clavicordio a fines del S. XVII, posiblemente inventado por Cristofori en Italia (aunque muchos de sus contemporáneos se disputan su invención). Su mecanismo consiste en un martillo (recubierto con cuero o fieltro) que accionado por la tecla percute la cuerda, dando como resultado un volumen similar (en un principio) al del clave, pero con la posibilidad de tocar piano o forte (es decir, suave o fuerte), aunque no se puede vibrar la cuerda como en el caso del clavicordio. Se conservan algunos instrumentos, incluso de Cristofori, que combinan registros de clave (con su mecanismo propio) y un registro adicional de martillos, es decir un clave-pianoforte. Para ganar en volumen se le dio cada vez mayor tensión al encordado, y estructuras de la caja más fuertes y pesadas, para resistir esa tensión. Su repertorio fue inicialmente el del clave, por lo tanto es históricamente aceptable intercambiar entre ambos instrumentos la literatura musical del S. XVIII (sólo la percepción aguda del especialista, el profundo estudio histórico, o en los casos de indicación expresa del compositor, se podrá determinar si una obra corresponde más al clave o al pianoforte). Los fortepianos del S. XVIII poseen un mecanismo mucho más liviano (y menos sonoro) que los pianos de los S. XIX y XX. Por ello son insustituibles para la ejecución del repertorio de su época. Son imprescindibles para hallar la justa retórica de una sonata de C. Ph. E. Bach, Haydn o Mozart (quienes usaron los exquisitos instrumentos construidos por el alemán Silberman o los austríacos Stein y Walter).

 

Piano de Cola de Bartolomeo Cristofori  (Florencia 1720)

 

 

Bartolomeo Cristofori construyó tres pianos en toda su vida, el más antiguo de los cuales se conserva en el Museo Metropolitano de Arte de New York y data de 1720.

Desde los primeros pianos del italiano hasta los pianos actuales muchas mejoras y avances se han hecho, pero el concepto y la idea fundamental para la construcción continúan siendo las mismas. Se han optimizado materiales para lograr una mejor calidad de sonido, se ha aumentado paulatinamente el número de notas para ampliar la capacidad musical del instrumento y se ha mejorado cada vez más el diseño.  Pero el concepto fundamental del Forte-Piano (pianoforte) como un instrumento capaz de lograr sonidos suaves y fuertes permanece siendo el mismo.

 

 

 

 

 

Tomado de www.ar.geocities.com/leopoldoperezrobledo

Autor: Leopoldo Pérez Robledo

Selección de Enlaces, Adaptación y Edición Web

Patricio Alvarez Abarca

Santiago de Chile

Música de fondo:

Prelude and Fugue in D minor - BWV 539 II.

Johann Sebastian Bach