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Chile - Catedral de San Ambrosio - Linares
En esta Catedral están los restos que corresponden a un posible sacerdote que
fue encontrado en las catacumbas de un templo europeo y que por los
análisis de sus restos se determinó que había sido martirizado. No
obstante muchas personas, especialmente turistas que visitan la
Catedral, creen que esas reliquias son de San Clemente Romano, el
cuarto papa del Catolicismo. Esta suposición es debida a la curiosa
y errónea información que al respecto se encuentra en Internet.
Otras
historias difundidas, también relatan que el Papa Clemente fue
arrojado al mar, atado a un ancla y que su cuerpo nunca fue extraído
de las aguas (esto porque el Cristianismo aún era perseguido por
aquellos años).
La Iglesia
Catedral de San Ambrosio, en Linares, es uno de los edificios religiosos
modernos más hermosos de Chile. Su diseño se basó en la Basílica de
San Ambrosio de Milán, construcción de estilo románico lombardo.
Uno de los mayores atractivos de la
catedral se encuentra en su altar; un gran mosaico elaborado por el
artista italiano Giulio di Girolamo; es un mosaico de los mayores en
su género, de Sudamérica. El
extraordinario trabajo de mosaicos interiores, hace que la catedral
sea considerada como uno de los edificios religiosos más importantes
y de mayor belleza arquitectónica construidos en Chile en el siglo
XX.
La Catedral
de San Ambrosio en Linares es una iglesia
catedralicia de culto católico,
sede de la Diócesis de Linares en
la Región del Maule. Fue
construida entre 1935 y 1937.
Después de la
fundación de Linares, el 23 de mayo de 1794,
el cura del pueblo Yerbas Buenas, Pablo
de la Barra, trasladó a esta ciudad la sede de su parroquia, la cual
se construyó entre 1796 y 1810,
a cargo de Tiburcio Gúmera. La estructura se deterioraría tras el terremoto
de Valparaíso de 1906 y del terremoto
de Talca de 1928, lo que condujo a su
demolición. Se comenzó a reunir fondos para un nuevo templo, tarea a cargo
del primer obispo de la Diócesis, Miguel León Prado,
labor que tras su muerte fue continuada por el obispo Juan
Subercaseaux Errázuriz. Este reunió a los
arquitectos Carlos Bresciani y Jorge del Campo Rivera, además de su
hermano, Pedro Subercaseaux. A
este último se le adjudica la identificación del edificio con la Basílica
de San Ambrosio de Milán.
La iglesia se inauguró en el año 1937.
En la torre de
la Iglesia existen cuatro campanas, la más grande mide 1.40 metros,
y pesa 1.780 kg. mientras que la más pequeña, mide 0.81 metro y
tiene un peso de 310 kg. Cada una de estas campanas tiene un
nombre que les fue dado por el Obispo Juan Subercaseaux.
Los
nombres de las
campanas son: Ambrosia,
en homenaje a San Ambrosio, Titular de la Villa de Linares, Patrono
del Obispado y de la Catedral. Adriana, por doña Adriana Vela
y familia, que fueron grandes benefactores del naciente Obispado. Leonora,
por doña Leonor Ferrada Ibáñez, gran benefactora en los inicios del
Obispado. Y la cuarta campana, Leona, por el primer Obispo de
la Diócesis, Monseñor Miguel León Prado. La intención del proyecto
de la Iglesia era llamarla Leona, pero resultó que llegó a Linares una campana
bautizada como "Lioba".
Las campanas tienen una odisea interesante y casi
increíble. Fueron mandadas a hacer a Alemania, y "sorprendidas" por
la Segunda Guerra Mundial, estuvieron perdidas casi 20 años.
Hay que tener
presente, que las campanas encargadas estaban en fundición en
Alemania, cuando estalló la Segunda Guerra Mundial. Entonces
quedaron perdidas por 20 años, y posiblemente la campana de nombre
"Leona", se envió por equivocación a un lugar de Europa, donde se
había encargado otra campana de nombre "Lioba".
Otro dato curioso, es
que cuando llegaron las campanas desde Hamburgo a Valparaíso en
Chile, venían solamente 3 contenedores, por lo que se pensó que
habían enviado sólo tres campanas y no las cuatro encargadas. Al
cotejar las facturas y reclamar, se alzó la campana más grande, o
sea, la Ambrosia, descubriendo que en su interior, venía la más
pequeña, es decir la equivocada "Lioba".
Gracias a que
los alemanes son ordenados; después de la guerra, cuando reconstruían su país, avisaron
a Linares que las campanas habían aparecido entre unos escombros y
estaban en condiciones de enviarlas.
También, más interesante
en esta Catedral de Linares, es una
importante reliquia, que se expone abierta bajo cristal. Son los
restos de
un posible sacerdote que fue
encontrado en las catacumbas de un templo europeo y que por los
análisis de sus restos se determinó que había sido martirizado. No
obstante muchas personas, especialmente turistas que visitan la
Catedral, creen que esas reliquias son de San Clemente Romano, el
cuarto papa del Catolicismo. Esta suposición es debida a la curiosa
y errónea información que al respecto se encuentra en Internet.
Según otras historias difundidas, el Papa Clemente fue arrojado al mar atado a un ancla y
su cuerpo nunca fue extraído de las aguas (esto porque el
Cristianismo aún era perseguido por aquellos años).
La ausencia en Roma de
su sepulcro fidedigno, confirma en algo el martirio de Clemente. Por su parte,
el ancla de su iconografía quizás represente más bien la firmeza de
su Fe. No obstante en uno de los complejos religiosos más antiguos
de Roma, en la hermosa Basílica de San Clemente, hay un altar donde
se dice que están los restos de este papa. (En el índice ver
ITALIA Nº06).
FUENTES
de texto e imágenes al final de esta página.
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