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Perú - Santuario de Santa Rosa de Lima
Se le denominó
como Santuario porque es el lugar
donde nació y vivió Isabel Flores
de Oliva, más conocida como
Santa Rosa de Lima. Todo el lugar está
ahora convertido en un hermoso conjunto religioso con templo y
monasterio, ubicado en la primera cuadra de la Avenida Tacna,
en la ciudad de Lima. El santuario fue construido en el año 1728,
junto a la casa donde nació Santa Rosa de Lima (30 de
abril de 1586).
Sus padres fueron: Gaspar Flores, natural de España,
hombre sencillo de pocos medios económicos que servía en la compañía
de arcabuceros (eran la seguridad del virrey) y de María de Oliva,
una dama criolla. Rosa fue bautizada con el nombre de Isabel Herrera
el 15 de mayo de 1586 en
la Iglesia de San Sebastián,
donde también se bautizó San Martín de Porres.
Se dice que en 1669
cuando el expediente de beatificación de Santa Rosa fue
presentado al papa Clemente IX, éste
se levantó de su despacho y exclamó "¡Santa, y de las Indias...
Ahora sólo falta que lluevan Rosas!", y rosas frescas y grandes
llovieron sobre su escritorio. El 12 de abril de 1671, bajo la
cúpula de San Pedro, Clemente X proclamó
la santidad de Rosa y señaló al 30 de agosto el día de su
celebración como patrona de toda América, Filipinas e Indias
Occidentales.
En el año 1670 se
levantó el santuario, en terrenos del Hospital del Espíritu Santo,
siendo la primera Iglesia dedicada a Santa Rosa aún antes de su
canonización. Parte de la iglesia fue demolida perdiendo cerca de un
tercio de su estructura, incluyendo su portada barroca, como parte
final de los trabajos para la creación de la Avenida Tacna en el
siglo XX, siendo su plazoleta absorbida por la misma. Luego se
iniciaría la construcción de una nueva iglesia, incorporando la
estructura que había sobrevivido a la demolición (el presbiterio,
falso crucero y parte de la nave) como transepto del nuevo templo y
replicándose, aunque con ciertas diferencias, la portada original.
La iglesia aún conserva intacto su retablo mayor, actualmente a un
lado de la misma.
Ahora, totalmente
remodelada esta hermosa casona presenta testimonios y recuerdos
vivos de la primera Santa de América; se encuentra aquí la
habitación donde pasó los años de su juventud, allí hay un altar y
dos pinturas del siglo XVII, una de ellas presenta el rostro de
Santa Rosa que fue pintada pos-mortem por el artista italiano
Angelino Medoro, con quien eran buenos amigos.
En dependencias del
santuario también se pueden apreciar
la Ermita, lugar de oración y
sacrificio, que según la tradición fue construida por la propia Rosa
con la ayuda de su hermano y cuando ella tenía 28 años de edad. Además se conserva parte del viejo leño del naranjo en
el que según sus historiadores enredó sus cabellos siendo niña
cuando el diablo quiso tentarla diciéndole que esos cabellos eran
preciosos... Está también el pozo de 19 metros de profundidad
utilizado para sacar agua en su mejor época, donde hoy los
feligreses depositan miles y miles de cartas con diversos pedidos;
ante este pozo la Santa arrojó las llaves del cilicio "faja
de cuerdas o cadenillas de hierro con puntas ceñida al cuerpo junto
a la carne, que se usa para mortificarse".
En el patio del Santuario se encuentran recuerdos, donde en cada uno
de ellos se detalla paso a paso la vida de la Santa de América,
Santa Rosa de Lima.
El 28 de octubre de
1687, los restos mortales de Santa Rosa fueron colocados en el altar
de la Basílica de Santo Domingo, por manos del virrey Melchor de
Navarra y Rocafull, y del arzobispo Melchor
de Liñán y Cisneros.
(Ver en el
índice
PERÚ-01 y RELIQUIAS-A-54).
FUENTES
de texto e imágenes al final de esta página. |