Jesús: 20 Reliquias en diferentes lugares

Para muchos, la autenticidad de estas reliquias es más que discutible, mientras que para otros; son objetos sagrados relacionados con Jesucristo, que estuvieron en contacto con su Cuerpo y con su Sangre.

"reliquias" es del latín "reliquus", que significa "dejar atrás"

Con el pasar de los siglos y con la llegada del Cristianismo a los nuevos pueblos de Europa, la difusión de las reliquias se hizo casi general.

La costumbre cristiana de venerar reliquias tiene a sus espaldas siglos de historia. Con estos objetos muchos creyentes recuerdan a hombres y mujeres de todos los tiempos que han testimoniado, de modo especial, su amor a Cristo y su fidelidad a la Fe. En ocasiones, sin embargo, se han producido desviaciones, engaños o excesos que falsean el sentido correcto que tienen las reliquias según la Iglesia.

De acuerdo a la tradición cristiana hay varios objetos importantes relacionados con la Persona de Jesús. Existen muchas reliquias sagradas asociadas con la Vida de Jesucristo. Varias fueron descubiertas hace siglos y se exhiben. Algunas no están en exhibición, pero fueron bien conocidas.

En general, alrededor de las reliquias, como partes del cuerpo de santos u objetos que han estado en contacto con ellos, siempre se ha planteado; si tras ellas hay una realidad histórica comprobable y una base científica cierta que pueda demostrar, como mínimo, su antigüedad.

En algunos casos las reliquias pueden validarse a través del camino documentado que recorrieron a lo largo de la historia, pero apenas una fracción de ellas son a veces sometidas a verdaderas pruebas para intentar comprobar su autenticidad.

Por su parte, la Iglesia también es extremadamente prudente y exhaustiva en su investigación antes de pronunciarse. Además, aunque las valora y protege como expresión de la devoción popular, deja a libertad de cada persona el hecho de creer o no, en su autenticidad.

Aunque la Iglesia no se pronuncia sobre la autenticidad de ninguna de ellas, admite su veneración, no como objeto en sí, sino como representación de elementos del Cristianismo al igual que una representación pictórica o una escultura de Jesucristo.

En el Concilio de Trento, la Iglesia aprobó la veneración de las reliquias auténticas.

El Vaticano las clasifica como:

"residuo" si la reliquia era parte de un todo.

"ex-carne", "ex-ossibus" y "ex-pilis"  si fueron partes del cuerpo de un Santo.

"ex-vestibus" si es parte de una prenda.

"a-contactu", "ex-capsa"  y "extrema ratio" si fue tocada por un Santo o estuvo en contacto con su cuerpo.

La emisión pública de santas reliquias y su autentificación competen a una autoridad eclesiástica del grado de Obispo en adelante, que a su vez adquiere tales derechos de la “Sacra Congregatio pro Sacramentis et culto divino”. La reliquia debe ir siempre acompañada por un certificado de autenticidad que es asignado por una autoridad eclesiástica, y que tiene que coincidir con el sello colocado sobre el relicario.

 

Capilla de la Prisión de Cristo, Jerusalén (Israel).

 

 

 

1. La Santa Túnica o Túnica sin costuras de Cristo

Se dice que la Santa Túnica de Cristo fue usada por Jesús poco antes de su Crucifixión.

Según la leyenda, Helena, madre de Constantino el Grande, descubrió la túnica sin costuras en Tierra Santa en el año 327 o 328, junto con varias otras reliquias, entre ellas la "Vera Cruz". Diferentes versiones de la historia, relatan que ella la donó o la envió a la ciudad de Tréveris, en Alemania, donde Constantino había vivido durante algunos años antes de convertirse en emperador.

De la historia de la túnica de Tréveris sólo se tiene certeza desde el siglo XII. El 1 de mayo de 1196, el arzobispo Juan I de Tréveris consagró un altar en el que estaba contenida la túnica sin costuras. Ya no es posible determinar la trayectoria histórica exacta que la túnica tomó para llegar allí.

En la Biblia, San Juan hace particular hincapié en la túnica que los soldados romanos tomaron cuando hubieron crucificado a Jesús: "la cual era sin costura, de un solo tejido desde arriba a abajo" (San Juan 19: 23).

Se conserva en la Catedral de Tréveris en Alemania.

 

Catedral de Tréveris, en Alemania.

 

Catedral de Tréveris, en Alemania.

 

La Santa Túnica de Cristo en la Catedral de Tréveris, Alemania.

* * *

Últimamente, en lo que va del Tercer Milenio, otra posibilidad ha cobrado fuerza y reclamado el derecho de ser nombrada como la auténtica Túnica que llevó Jesús desde su adolescencia; Él creció con ella, la Túnica que lo acompañó en su Ministerio y en su larga y Dolorosa Pasión. (Ver Nº 16 de este listado)

 

 

 

2. El Velo de la Verónica

Es un tesoro de la Iglesia. Es una obra maestra de arte. No está pintado, no está diseñado, no es ninguna foto. Nadie sabe cómo se ha hecho. Ninguna teoría lo explica. Es la tela más estudiada con la que se supone fue cubierto el rostro de Cristo.

El Velo de la Verónica según la historia fue utilizado para limpiar el sudor de la frente de Jesús mientras llevaba la Cruz. Se dice que tiene la imagen del rostro de Cristo. Varias exhibiciones dicen ser el Velo de la Verónica.  Una imagen estuvo guardada en la Basílica de San Pedro en Roma, que pretende ser la misma de la Verónica tal y como fue venerada en la Edad Media. Una inspección detallada del grabado se realizó en 1907, cuando al jesuita historiador de arte Joseph Wilpert se le permitió retirar las dos placas de vidrio para inspeccionar la imagen.

Con motivo del primer Año Santo de la Historia, en el año 1300, el Velo de la Verónica se convirtió en una de las "Mirabilia urbis" (maravillas de la ciudad de Roma) para los peregrinos que pudieron visitar la Basílica de San Pedro en el Vaticano. Lo confirma el mayor poeta de la historia de Italia, Dante Alighieri, en el canto XXXI del "Paraíso" (versos 103-111) en la "Divina Comedia".

Las huellas del Velo de la Verónica se perdieron en los años sucesivos al Año Santo 1600, cuando el Velo fue hallado en Manoppello, una localidad italiana de la provincia de Pescara. Según estudios históricos citados por el sacerdote Pfeiffer, con motivo de la reestructuración de la Basílica de San Pedro, realizada por el Papa Pablo V, en 1608 se abatió la Capilla en la que se custodiaba y es probable que en esa ocasión fuera robada la reliquia.

En el año 2006, Benedicto XVI se convirtió en el primer Papa en visitar el Santuario del Santo Rostro de Manoppello, donde según la tradición ahora se encuentra el Velo con el que la Verónica habría enjugado el rostro de Cristo en el camino a la Crucifixión.

El Santuario que acoge la reliquia, conocida antiguamente como "la madre de todos los iconos", confiada a los Frailes Menores Capuchinos, se encuentra en el pequeño pueblo de los Abruzos, en los montes Apeninos, a unos 200 kilómetros de Roma.

El Santo Rostro es un velo de 17 x 24 centímetros, aunque según la historia, originariamente era más grande. Cuando el observador se acerca al velo, puede apreciar la imagen de un hombre que sufre, por los golpes de una pasión como la que sufrió Cristo.

El sacerdote Heinrich Pfeiffer, profesor de iconología e historia del arte cristiano en la Universidad Pontificia Gregoriana de Roma, ha estudiado durante trece años este velo y ha sido el primero en asegurar que se trata del Velo de la Verónica que antes se custodiaba en el Vaticano.

 

Santuario de la Santa Faz de Manoppello, en el pueblo de Abruzos, a 200 km de Roma.

 

Visita del Papa Benedicto XVI en el año 2006 al Santuario de la Santa Faz de Manoppello.

 

Visita del Papa Benedicto XVI en el año 2006 al Santuario de la Santa Faz de Manoppello.

 

Cuadro con el Velo de La Verónica.

 

 

 

3. La Columna de la Flagelación

La columna en que ataron a Cristo para flagelarlo es una de las más antiguas reliquias evangélicas, pues ya se menciona en el siglo III. La peregrina Egeria la vio en medio de las ruinas del supuesto Palacio de Caifás: un bloque de piedra en el que, con buena voluntad y mucha fe, se distinguían levemente las huellas de las manos y del rostro de Cristo. Poco después, a principios del siglo IV, un anónimo peregrino de Burdeos adoró la Santa columna en el pórtico de la Iglesia de Sión o del Cenáculo. No se sabe si sería la misma, trasladada a ese nuevo emplazamiento, u otra distinta. También la veneró allí Santa Paula, según San Jerónimo, a finales del mismo siglo. Aquellos peregrinos se contentaban con rodear la columna con un cordón que luego llevaban al cuello de por vida. Los que llegaron después iban provistos de cincel y martillo y arrancaban trocitos de la columna para sus relicarios.

1) Desde la época de las cruzadas, la columna de la flagelación se venera en la iglesia del Santo Sepulcro. Hoy está en la capilla de la Aparición de Cristo a su Madre, a cargo de sacerdotes franciscanos. Es un fragmento de roca pórfida rojiza de 75 centímetros de altura y unos 30 centímetros de diámetro.

2) Otra columna de la flagelación se venera en la Iglesia de Santa Práxedes de Roma. Ésta mide 70 centímetros de altura y es de mármol negro con vetas blancas. Está documentado que en el año 1233 la trajo de Jerusalén el legado pontificio Giovanni Colona, que al parecer, la había sacado de las ruinas del Pretorio.

3) Otra parte importante de la columna también se encuentra en la Iglesia de San Jorge en Estambul, antigua Constantinopla. Se dice fue llevada allí por Santa Elena, la madre del emperador Constantino, después de visitar la Tierra Santa. 

¿Cuál es la auténtica?

 

(1) Santo Sepulcro

(2) Iglesia de Santa Práxedes

(3) Iglesia de San Jorge - Estambul

 

 

 

4. La Lanza de Longinos

Así se denomina la lanza con la que, según la leyenda, el soldado romano Longinos atravesó el costado de Cristo para cerciorarse de que había muerto.

La Lanza Sagrada (también conocida como la Lanza del Destino, Santa Lanza, Lanza de Longinos o  la Lanza de Cristo) es el nombre dado a la lanza que perforó el costado de Jesús mientras colgaba en la Cruz durante la Crucifixión.

La lanza se menciona en el Evangelio de San Juan (19:31-37) donde se dice que los soldados planearon romper las piernas de Jesús, una práctica conocida como crurifragium, que era un método para acelerar la muerte durante una crucifixión. Justo antes de que lo hicieran, se dieron cuenta de que Jesús ya estaba muerto y que no había ninguna razón para romperle las piernas. Para asegurarse de que estaba muerto, uno de los soldados (llamado en la tradición extra-bíblica como Longinos) lo atravesó por el costado. ... y al instante salió sangre y agua.

Una mención de la lanza también se hace en el Breviario de la Iglesia del Santo Sepulcro. La presencia en Jerusalén de esta importante reliquia es atestiguada por Casiodoro (485–585), así como en Los viajes de Gregorio (538–594).

El nombre del soldado que atraviesa el costado de Cristo no es mencionado en la Biblia, pero en las referencias más antiguas que se tienen, tal como en el Evangelio apócrifo de Nicodemo, de fecha desconocida (alrededor del siglo IV), también llamado Hechos de Pilatos, el soldado es identificado como un centurión llamado "Longinos" en el que además se menciona a los ladrones crucificados junto a Jesús: Gestas y Dimas.

En el siglo VI, un peregrino de Piacenza (Italia) afirmó haberla visto en la Basílica del Monte Sion, en Jerusalén. Cuando los persas tomaron la ciudad en el año 615, parte de la punta fue llevada a Constantinopla y de allí a la corte papal, en Roma, donde supuestamente aún se guarda en la Basílica de San Pedro. Pero, como suele ocurrir con las reliquias, la lanza del Vaticano no es la única que se conoce.

A principios del  siglo XX existían por lo menos cuatro "Santas Lanzas" en Europa. Quizá la más conocida fuera la que se conservaba en el Vaticano, aunque la Iglesia Católica parecía considerarla sólo una curiosidad.

Una segunda lanza estaba en París, adonde había sido llevada por San Luis en el siglo XIII, cuando volvió de la cruzada a Palestina.

Otra, conservada en Cracovia (Polonia), era sólo una copia de la Lanza de los Habsburgo. Ésta es, posiblemente, la que posee una genealogía mejor. Fue descubierta en Antioquía, en 1098, durante la primera cruzada, pero el misterio, y posiblemente la imaginación, oscurecieron las circunstancias del hallazgo.

También están las de: Echmiadzin en Armenia, y la de Viena, que atesoran sus propias versiones.

Al tratarse de una reliquia sagrada, la hoja de hierro fue reparada varias veces con plata y oro durante su larga historia. Ahora la mantienen unida a un grueso metal y tiene una funda con inscripciones.

 

Cuadro de Fra Angelico que representa a Cristo atravesado por la Lanza de Longinos.

 

Lanza de Viena expuesta en el Museo Schatzkammer.

 

Detalles de la Inscripción en la Lanza de Viena.

 

La Lanza Sagrada de Echmiadzin, en Armenia.

 

 

 

5. Mesa de la última Cena

La mesa en la cual Jesús celebró la última Cena, se conserva y venera en la Basílica de San Juan de Letrán , en Roma.  Algunos restos de aquella mesa se supone que están detrás de la placa dorada.

 

6. Un asiento de la última cena

Asiento, en forma de cama, sirvió a Jesús en la última Cena,

se conserva una gran parte en la Capilla llamada "Sancta Sanctorum", en Roma.

 

7. Mantel de la última cena

Se trata de la única reliquia expuesta en el mundo, la que se supone ser; la tela utilizada en la Sagrada Cena por Jesús de Nazaret y los doce Apóstoles.

El Mantel de la Última Cena de Jesucristo, fue hallado en el subsuelo del presbiterio de la antigua Catedral de Coria, comunidad de Extremadura, en España, a finales del siglo XIV. Sin embargo, sobre la autenticidad la Iglesia Católica no se ha pronunciado. El Mantel de la Última Cena, una reliquia atribuida a la época de Jesús de Nazaret que aún existe desde hace siglos en la Catedral de Coria, ha sido analizada científicamente para probar su autenticidad por investigadores del "Turin Shroud Center" de Colorado (Estados Unidos) y del Centro Español de Sindonología.

La ciencia casi confirma que eso que dice la tradición tiene visos de ser cierto, y que el mantel es perfectamente coherente con el tipo de tejido, el tipo de textura y el tipo de lino usado en Palestina en el siglo I, lo que aporta algunas informaciones, al menos, sobre su antigüedad, según Ignacio Dols. También participó en los estudios, entre otros, el investigador, John Jackson, ex miembro de la NASA, del equipo americano que investigó la Sábana de Turín y el Santo Sudario de Oviedo, todos, trabajos minuciosos en los se utiliza material microscópico y técnicas fotográficas de última generación.

 

8. Un plato de la última cena

Se conserva uno en la Catedral de la Diócesis de Génova.

Se le llama Sacro Catino y está en el Museo del Tesoro de la Catedral de San Lorenzo, en Génova, Italia.

El así llamado "Sacro Catino" es un plato hexagonal de vidrio verde que según las crónicas fue traído a Génova por Guglielmo Embriaco en el año 1101, al regresar de la primera Cruzada y de la toma de Cesarea.

Según la tradición éste fue el plato, de esmeralda, utilizado por Jesús para consumir el cordero pascual en la Última Cena. Desde siempre, este objeto fue especialmente venerado, siendo una de las reliquias más importantes y preciosas conservadas en la ciudad de Génova, por lo que se le conoce también como el "Santo Grial genovés".

El Sacro Catino en la Catedral de San Lorenzo, en Génova, Italia.

 

9. Las toallas que se usaron en el lavado de pies

Una parte notable de las toallas que se usaron tanto para lavar las manos de Jesús, como para

enjuagar los pies de los discípulos se conserva en la Basílica de San Juan de la Cruz, en España.

 

10. Las monedas que recibió Judas

¿Qué tipo de monedas fueron? ¿Fueron denarios, dracmas, tetradracmas, siclos o shekel?

De las famosas 30 piezas de plata, no se dice qué tipo de monedas eran. Incluso se discute si fueron 30 ya que el Antiguo Testamento también menciona las treinta piezas de plata, en los libros de Éxodo y Zacarías.

El investigador Donald Wiseman, después de varios estudios, sugiere dos posibilidades en relación a la identidad de las monedas usadas para pagar a Judas, por la traición a Jesús. Podrían haber sido tetradracmas de Tiro, usualmente denominados siclos, o pueden haber sido estateros de Antioquía (tetradracmas), que llevaban el rostro de César Augusto.  Alternativamente, podrían haber sido tetradracmas ptolemaicos.

De las supuestas monedas que recibió Judas a cambio de señalar a Jesús para que lo crucificaran, se conservan tres en la Catedral de Génova en Italia, dos en la Catedral de Valencia en España y una en la Basílica de la Santa Cruz de Jerusalén, en Roma.

Monedas Tetra Tyro

 

Monedas Tetra Antioquía

 

11. Las cuerdas con que ataron a Cristo

Trozos importantes se conservan en España, en la Basílica del Escorial,

 y otros pedazos en Italia, en la Catedral de Anagni.
 

 

12. Lienzo con que vendaron los ojos a Cristo

Se venera una parte de él, en la iglesia de "San Francisco á Ripa", en Roma.

 

13. Los flagelos con que azotaron a Cristo

Se veneran en Italia, en la "Catedral de Anagni"  y en la Iglesia de "Santa María in Vía lata" en Roma.

El instrumento utilizado para la flagelación, fue el "flagrum taxillatum", que se componía de un mango corto de madera, al que estaban fijos tres correas de cuero de unos 50 cm, en cuyas puntas tenían dos bolas de plomo alargadas, unidas por una estrechez entre ellas; otras veces eran los talli o astrágalos de carnero. El más usado era el de bolas de plomo. El número de latigazos, según la ley hebrea, era de 40, pero ellos por escrúpulos de sobrepasarse, daban siempre 39. Pero Jesús fue flagelado por los romanos, en dependencia militar romana, y según la costumbre romana, su ley no limitaba el número.

Tipo de Flagelos usados por los Romanos - Iglesia de Turín.

 

14. La esponja del vinagre en la Crucifixión

Según los Evangelios, cuando crucificaron a Jesús le ofrecieron beber en dos oportunidades.

La segunda vez, la más conocida, tuvo lugar cuando Jesús ya estaba colgado en la cruz, a punto de expirar, y uno de los presentes le acercó a la boca una caña con una esponja embebida en vinagre. (Mr. 15:36 - Mt. 27:48 - Lc. 23:36 - Jn. 19:29-30)

¿De dónde sacaron ese vinagre? San Juan nos da la respuesta. Explica que cerca de la cruz "había una vasija llena de vinagre" (Jn. 19:29). No se trata del vinagre común que se emplea en las mesas, sino de una especie de mosto ácido y agrio, que los soldados romanos solían usar como bebida. La Biblia menciona algo de esta bebida en otros pasajes del Antiguo Testamento (Nm. 6:3 - Rt. 2:14). ¿Con qué intención se lo dieron a Jesús? El texto bíblico no lo menciona. Quizás para reanimarlo, al ver que se moría tan rápido. O quizás para acelerar su muerte, ya que según una antigua creencia, la muerte de un crucificado se aceleraba al darle de beber. O tal vez para mofarse de él. Pero sea cual fuere la razón, lo cierto es que se trató de un acto humillante y ofensivo.

De aquella esponja, unas supuesta parte de ella se venera en la Santa Capilla de París, pero se conservan también partes en la Basílica del Escorial, en España, además en la Catedral de Valencia, y en las de San Juan de Letrán, Santa María la Mayor y Santa María Transtévere, en Roma.

Relicario de la esponja - Catedral de Valencia.

 

15. Sangre y Agua

Es de fe, que del costado de Cristo salió sangre y agua. Entre las reliquias más insignes que se exponen a la pública veneración en la ciudad de Roma, se encuentra parte de la sangre y del agua que salió de su costado después de muerto. Se conserva en la Basílica de San Juan de Letrán. En la de San Marcos se expone un velo que se embebió en la misma sangre y agua.

La historia también registra otra reliquia con sangre de Cristo, en la Basílica de la Santa Sangre, en la ciudad de Brujas, provincia de Flandes, en Bélgica. Se trata de un trozo de tela con supuesta sangre de Jesucristo, depositada dentro una cubierta de vidrio, un frasco de cristal de roca, y que habría sido traída a la ciudad por Teorodico de Alsacia en el sigo XII. Además, según los Evangelios Apócrifos, José de Arimatea conservó el trozo de tela con la sangre después de limpiar el cuerpo de Jesús tras su muerte.

 

16. Vestimentas de Jesús

Hace algunos años, si alguien preguntaba dónde estaba la Túnica de Jesús, la respuesta era, en Tréveris, Alemania (Nº 1 de este listado). Toda la Cristiandad aceptaba lo mismo, y de allí los millones de peregrinos que viajaban para verla.

Pero últimamente, en lo que va del Tercer Milenio, otra posibilidad ha cobrado fuerza y reclamado el derecho de ser nombrada como la auténtica Túnica que llevó Jesús desde su adolescencia; Él creció con ella, lo acompañó en su Ministerio y en su larga y Dolorosa Pasión. Esta es la Túnica guardada en Argenteuil, Departamento de Valle del Oise, Francia. Ha pasado varias pruebas dando probabilidades de ser la auténtica, la que sortearon los soldados romanos. Estudiada y contrastada con el Santo Sudario, las heridas coinciden y corroboran los relatos de la Pasión de Cristo.

Esta reliquia venerada en Francia desde hace un milenio, la han visitado peregrinos tan ilustres como los reyes de Francia Luis VII, San Luis, Francisco I, Enrique III, Luis XIII y las reinas María de Médici y Ana de Austria.

Según la leyenda, la túnica fue encontrada en el siglo IV por Santa Helena, madre del emperador Constantino, quien la llevó a Constantinopla, donde se mantuvo hasta el siglo VIII.

En el año 800, la emperatriz Irene de Bizancio ofreció como prenda de boda la Santa Túnica a Carlomagno en su coronación como emperador de Occidente. La boda nunca se realizó, pero Carlomagno aceptó el regio presente, que regaló finalmente al convento de Argenteuil, cuando su hija Theocrade, monja en dicho convento, se convirtió en abadesa del mismo.

En el año 850 los normandos saquearon el pueblo de Argenteuil, incluyendo la Basílica de Saint-Denys, pero antes de la llegada de los invasores, la Túnica había sido ocultada en una pared. Cuando la abadía fue reconstruida en el año 1003, se restauró la reliquia, siendo venerada hasta el siglo XVI, en que fue parcialmente quemada por los hugonotes en 1567.

Durante la Revolución Francesa, al ser destruido el monasterio benedictino de Saint-Denys, la reliquia fue desgarrada. El párroco de Argenteuil  la cortó en varios trozos y la confió a los feligreses para escapar de la confiscación de los bienes de la Iglesia. El sacerdote fue encarcelado durante dos años y una vez liberado, recompuso lo mejor que pudo la reliquia, pero algunas piezas de la prenda nunca se encontraron.

Entre muchas aventuras, la última de la reliquia se remonta a 1983: robada por un desconocido, pero fue devuelta misteriosamente con la promesa de no denunciar nunca al ladrón. El motivo del robo nunca se supo, aunque se llegó a pensar en una persona desesperada, que intentó recibir alguna milagrosa curación de tan maravillosa reliquia.

Las medidas de la Santa Túnica son aproximadamente 1.51 metros por 0.91 metro.

Sus fibras son de lana hiladas de un tamaño muy regular. Es de una tela suave, ligera, y el tejido es uniforme y parejo. La prenda es notable porque al haber sido tejida manualmente, no obstante, está hecha sin ninguna costura, incluyendo las mangas. El tejido, de color marrón oscuro, es típico de la ropa de los primeros siglos de la era cristiana.

Las pruebas científicas sobre la reliquia son muy numerosas.  (https://forosdelavirgen.org/101591/tunica-argenteuil/)

La Túnica está conservada, enrollada en un relicario en la Basílica de Saint-Denys de Argenteuil, en Francia. Tradicionalmente se muestra solamente dos veces por siglo, durante una Ostensión Solemne. Las últimas dos tuvieron lugar en 1934 y 1984.

 

La Túnica de Argenteuil, la reliquia con credenciales de haber sido la Túnica de Jesús.

 

La Túnica de Argenteuil, la reliquia con credenciales de haber sido la Túnica de Jesús.

 

Basílica de Saint-Denys de Argenteuil en Francia, donde está el relicario con la Túnica de Jesús.

 

17. Las Sandalias de Jesús

Muy pocos católicos y cristianos en general saben que dos mil años después que Cristo pisara nuestra tierra, algunos fragmentos de sus sandalias se veneran y se conservan en un Santuario de la Cristiandad. Estas reliquias se encuentran en la Basílica Pontificia del Santísimo Salvador, en la ciudad de Prum, en Alemania.

El historiador Michael Hesemann describe cómo las sandalias llegaron allí: Por una donación del Papa Zacarías, el cual favoreció la evangelización de Alemania, a través de San Bonifacio, y promovió la primera reforma de la Iglesia francesa coronando rey a Pipino III.

El año 752, el Papa Zacarías envió las reliquias de las sandalias de Cristo como un inestimable regalo a Pipino.

El rey escogió como depositario de la reliquia al Monasterio de Prum, fundado por su abuela, Bertrada la Mayor, y lo confió a la Orden de San Benito. El templo, en virtud de aquel don, fue llamado del Santísimo Salvador.

Relicario de las Sandalias de Cristo.

 

Basílica del Santísimo Salvador, ciudad de Prum, Alemania.

 

18. Sudarios y lienzos del Señor en el Santo Sepulcro

Según la costumbre que tenían los hebreos al embalsamar, varios eran los sudarios y lienzos que empleaban: así parece deducirse del Evangelio de San Juan. En la Iglesia de San Juan de Letrán, en Roma, se conserva uno de esos lienzos en que estuvo envuelta la cabeza del Señor en el Sepulcro. En las Iglesias de San Marcos, de San Francisco á Ripa y en El Escorial, en España, se veneran partes de otros lienzos; pero los santos sudarios de Turín en Italia, Besancon en Francia y Santo Domingo de la Calzada en España, son los que de modo especial han sido venerados y admirados, siendo el de Turín el que la ciencia certificó como autentificable por las notables corroboraciones históricas y cualidades del santo tejido. (En el índice ver: RELIQUIAS-A Nº 08 y Templos ITALIA Nº 17).
 

19. Un pañal del Niño Jesús

Dice la leyenda que esta reliquia viajó desde Belén a Jerusalén, posteriormente a Túnez y finalmente a Lérida, ciudad española de la comunidad de Cataluña, en el año 1297, gracias a un comerciante cristiano llamado Arnau de Solsona, que estuvo primero en el Norte de África y que, al volver a su tierra, donó la reliquia a la Iglesia, poco después de la consagración de la Catedral de "La Seu Vella” en Lérida. La reliquia del Santo Pañal desapareció en su tiempo, y nada menos que del Banco de España, donde había sido depositada para su resguardo en la época de la guerra civil. Después aparecieron unos hilos, y estos hilos son los que se veneran en dos relicarios, el propio de Lérida y otro que procede de una parroquia de Segovia.

Hay también un supuesto pañal y camisita del Niño Jesús, en la Catedral de Valencia, en España.

Relicario El Pañal de Lérida.

 

Relicario Camisita del Niño Jesús, en Valencia.

 

20. El Velo de la Virgen María

Se guarda en Francia en la Catedral de Chartres.  Los carnutos, pueblo celta que ocupaba la región, una vez evangelizados, adhirieron a la Fe católica. La veneración que tuvieron a la Virgen María dio origen al Santuario. Fue esa antigua devoción el motivo decisivo para que el rey Carlos el Calvo, en el año 876, transfiriese de Aixla- Chapelle a Chartres una preciosa reliquia, dada a su abuelo, Carlomagno, por el Emperador de Constantinopla: El Velo de María Santísima. Antiguamente se creía que se trataba de una túnica, pero un reconocimiento oficial, hecho en el año 1712 por la autoridad eclesiástica, constató que es un velo de seda, sin costuras, de forma rectangular.

Un examen realizado en 1927 mostró que el tejido tiene dos mil años y es de Oriente.

Poseer esa reliquia fue lo que dio importancia a Chartres, haciendo de su Catedral un Santuario dedicado a la Santísima Virgen, y un importante centro de peregrinaciones.

Hay también fragmentos de un manto de la Virgen en la Catedral de Valencia, en España.

Velo de María Santísima en la Catedral de Chartres, Francia.

 

Otras reliquias relacionadas con Jesús están en el ÍNDICE,

en la sección de CUERPOS y RELIQUIAS-A, en las opciones:

01 – Los tres Reyes magos

03 – Reliquias del Pesebre

05 – El Santo Cáliz de la Última Cena

06 – La Escalera Santa

07 – Espinas de la Corona

08 – La Sábana Santa

10 – Reliquias en Roma

 

 

 

 

 

FUENTES

https://es.catholic.net/op/articulos/1084/cat/113/los-catolicos-y-las-reliquias.html#

https://www.taringa.net/post/info/13910577/Las-Reliquias-de-Jesus.html

https://es.wikipedia.org/wiki/Reliquia_cristiana

https://www.portaluz.org/el-enigma-del-velo-de-1091.htm

https://www.voltosanto.net/?page_id=920

https://es.wikipedia.org/wiki/Lanza_Sagrada

https://es.slideshare.net/carlosmesaplanetainsolito/historia-de-la-sabana-santa

https://www.turoseuvella.cat/el-conjunto-monumental/pequenas-historias/el-santo-panal/el-santo-panal

https://www.periodistadigital.com/old/27385.shtml

https://valenciabonita.es/2015/10/20/los-tesoros-secretos-de-la-catedral-de-valencia/

https://www.bloganavazquez.com/2011/09/20/la-lanza-de-longinos/

https://es.catholic.net/op/articulos/2390/cat/113/el-velo-de-la-virgen-maria.html

https://www.noticiacristiana.com/ciencia_tecnologia/estudios/2011/11/analizan-autenticidad-del-mantel-de-la-ultima-cena-de-jesucristo.html

https://www.numismaticodigital.com/noticia/7227/articulos-numismatica/las-monedas-de-la-traicion.html

https://www.imperio-numismatico.com/t60482-las-monedas-de-la-traicion-de-judas

https://www.fatima.pe/articulo-1027-las-sandalias-de-jesus-analizadas-por-un-profesor-de-genetica

https://nuevotestamentojohnpmeier.blogspot.cl/2014/05/la-santa-columna-de-la-flagelacion.html

https://forosdelavirgen.org/101591/tunica-argenteuil/

https://www.30giorni.it/articoli_id_21041_l2.htm

https://www.latam.discovery.com/enigma/la-ciencia-detras-de-las-reliquias-biblicas/

https://ateismoparacristianos.blogspot.cl/2014/08/top-10-de-las-reliquias-de-jesucristo.html