|
San Alberto Hurtado
Luis
Alberto Miguel Hurtado Cruchaga, venerado por
la Iglesia católica como San Alberto Hurtado, nació en
Viña del Mar, el 22 de enero de 1901. Fue un abogado,
legislador y jesuita chileno. Es popularmente
conocido por ser el fundador del Hogar de Cristo. Es
considerado el patrono de los trabajadores en Chile,
de la Facultad de Derecho de su casa de estudios
(Pontificia Universidad Católica de Chile), de
la Federación de Estudiantes de Ingeniería Química de
la Universidad Católica de Argentina y de la Pastoral
Universitaria de Mendoza en Argentina.
Fue beatificado por el papa Juan Pablo II, el 16 de
octubre de 1994 y posteriormente
canonizado por el papa Benedicto XVI en la plaza de San
Pedro (Ciudad del Vaticano) el 23 de octubre de 2005,
convirtiéndose en la segunda persona nacida en Chile,
tras Santa Teresa de Los Andes, en ser considerada
Santa.
Cuando
tenía sólo 4 años murió su padre, Alberto. Desde
entonces Ana, su madre, debió hacerse cargo de él y de
su hermano Miguel.
En 1909
entró becado al Colegio San Ignacio, donde se
distinguió por ser buen compañero, alegre,
comunicativo y piadoso. Su tiempo libre lo ocupaba en
visitar y ayudar a los más necesitados.
Terminado el colegio, ingresó en 1918, a estudiar
Derecho en la Universidad Católica y al mismo tiempo
trabajaba para ayudar a su madre. Participó
activamente en política y fue prosecretario del
Partido Conservador y de su candidato Luis Barros Borgoño.
Sin
embargo, su vocación era ser sacerdote. Ya a los 15
había presentado su primera solicitud para ingresar a
la Compañía de Jesús, pero se le aconsejó esperar
hasta concluir el bachillerato.
Alberto
Hurtado entró a la Compañía de Jesús en 1923. Tras 10
años de preparación y estudios de filosofía, teología,
psicología y pedagogía, fue ordenado sacerdote en
Bélgica, en 1933.
A su
regreso, en 1936, el país estaba sumido en una gran
crisis social. Se dedicó de lleno a sus alumnos del
colegio, a los cuales no sólo enseñaba sino que
dirigía espiritualmente. Fue un gran educador de
juventudes.
Encontrarse con personas enfermas, pobres o niños
abandonados que dormían bajo los puentes del río
Mapocho lo motivó a crear un lugar donde pudieran
refugiarse: "El Hogar de Cristo".
Su entusiasmo, su oración, y
la ayuda de personas generosas hicieron realidad su
gran obra, en 1944.
El Padre
Hurtado murió el 18 de agosto de 1952, a los 51 años,
víctima de cáncer al páncreas, del que nunca se quejó;
al contrario, y aceptando la voluntad de Dios, siempre
repetía: "Contento, Señor, contento".
Su
funeral fue celebrado por el entonces obispo de Talca,
monseñor Manuel Larraín, quien por esos días declaró
del Padre Hurtado: "Es una visita de Dios a la Patria
chilena".
El 19 de
noviembre de 1995 se abrieron las puertas del
Santuario del Padre Hurtado, en la ciudad de Santiago,
ubicado en el corazón de la Estación Central, entre el
Hogar de Cristo y la Parroquia Jesús Obrero. Allí
descansan sus restos, y muchos peregrinos lo visitan
cada año.
|