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San Rainiero
Ranieri
Scacceri, conocido
como el patrono de Pisa, Italia, y de los viajeros, nació en la ciudad
italiana en 1118, y fue un gran trovador, y experto en
el arte de tocar la lira. Siendo muy joven y pese a
los esfuerzos e insistencias de sus padres,
Gandulfo Scacceri y
Mingarda Buzzaccherini,
prefirió una vida libertina y de diversiones antes
que los estudios, pero a sus 19 años de edad, su vida
cambió por intervención divina a través de un eremita,
y hoy, a pesar del paso del tiempo, sigue siendo uno
de los santos que más se recuerdan en Italia, San
Rainiero de Pisa.
Fue
precisamente gracias a un encuentro que Rainiero tuvo
con un ermitaño llamado Alberto de Córcega (establecido en el
monasterio pisano de San Vito), que el hoy santo dio
un giro a su vida y se convirtió. En ese entonces, el
joven italiano fue tan tocado por Dios, que a sus 23
años, ante la decisión de vivir en plena austeridad,
entregó a los pobres todas las riquezas que poseía y
emprendió un viaje a Tierra Santa para seguirle los
pasos a Jesús.
La
historia narra que el joven permaneció en los lugares
santos por 13 años, donde vivió de las limosnas y
sometió su cuerpo a innumerables sacrificios, como fue
su decisión de comer únicamente dos veces por semana.
Se cuenta que Rainiero peregrinó en varias ocasiones a
todos los lugares santos permaneciendo por varios
días, de manera especial, en los sitios donde Jesús
vivió su calvario.
En 1153
regresa a Pisa, su ciudad natal. Allí ya era reconocido por
su fama de santidad, debido a los innumerables
milagros que Dios hizo a través de él en Tierra Santa,
y que siguió realizando tras su regreso a Pisa. En la
ciudad que lo vio nacer se estableció en el monasterio
de San Vito, donde hizo una amplia labor apostólica
como laico, siendo partícipe de varias conversiones,
las cuales fueron bastante admiradas por los pisanos.
Santo súbito
Refieren
las crónicas que por los innumerables milagros que
obró en vida, así como por una existencia que imitó
fielmente a Jesucristo, cuando falleció, el
17 de junio de 1160, Rainiero fue súbitamente
proclamado Santo.
Fue canonizado por el
Papa Alejandro III.
En 1632, el entonces Arzobispo de la ciudad italiana,
junto con el clero de la diócesis, nombró a San
Rainiero patrono de Pisa y de su Diócesis, proclamando
también, el 17 de junio como fiesta de precepto.
En la actualidad los restos del
Santo permanecen en la
Catedral de Santa María Asunta de la ciudad italiana
de Pisa,
donde reposan en el interior de una urna. Se afirma
que su cuerpo continúa incorrupto.
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