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Santa María Mazzarello
María
Dominga Mazzarello o
más conocida como
Madre Mazzarello, nació en Mornese, Alessandria,
el 9 de mayo de 1837,
y murió en Nizza Monferrato, Asti, el
14 de mayo de 1881.
Fue una religiosa italiana con
la cual Don Bosco fundó
el "Instituto de las Hijas de María Auxiliadora",
conocidas también como
Salesianas. La Madre
Mazzarello, como es más conocida dentro del mundo
Salesiano, fue la
primera Superiora General, desde el 29 de marzo de 1872
hasta su prematura muerte en 1881.
Su gran sencillez y su vida consagrada a la formación
de la versión femenina del sistema preventivo de
Don Bosco, le abrieron las puertas a la Santidad,
reconocida por la Iglesia Católica en 1951.
La fundación de las Salesianas fue una respuesta
pastoral de Don Bosco a la necesidad de muchas jóvenes
obreras o necesitadas que vivían las consecuencias de
la Revolución Industrial en
el Piamonte del siglo
XIX, y a lo cual la Madre
Mazzarello se dedicó con notable empeño.
José Mazzarello y Magdalena Calcaño eran campesinos de
Mornés, un pueblo del norte de Italia.
Tuvieron siete hijos, de los cuales el primero fue una
niña a la que llamaron María Dominga. Nació el
9 de mayo de 1837, y
como todos sus hermanos, creció en un ambiente
pueblerino de mucho trabajo.
Los Mazzarello se trasladaron a un pueblo cercano de
nombre Valponasca y desde ese lugar, que llegaría a
tener un gran significado para la espiritualidad
Salesiana, María asistía a los deberes de su religión,
destacándose en todo lo que tuviera que ver con la
catequesis. Se educó en el trabajo y vivió para el
trabajo, ayudaba a su madre en las tareas del hogar y
a su padre en las labores del campo. No estaba entre
sus pensamientos ponerse a estudiar, porque entre
otras cosas, en su pueblo no había escuela para niñas.
Cuando tuvo edad comenzó a ir a la catequesis, y a los
dieciséis años se inscribió en la "Unión de las Hijas
de la Inmaculada". Perteneció a ellas durante dieciséis
años, los que dejaron huella en la joven María.
A
partir del año 1880, la Madre Mazzarello comienza a
declinar en su salud. Bien pronto le
detectan pleuritis y entonces desea ir a Nizza
Monferrato, a donde se había transferido la Casa
General, porque quería morir entre las hermanas. Antes
de despedirse de Don Bosco definitivamente, el Santo
le cuenta una historia en la que la Muerte entra a un
convento y al no encontrar a nadie a quien llevarse,
le dice a la Madre Superiora que la siga. De esta
manera le predecía su muerte.
El 28 de marzo de 1881 llega a Nizza Monferrato en donde su
salud se agrava y cae definitivamente en cama. Al alba
del sábado 14 de mayo, la Madre Mazzarello muere.
Tenía tan sólo 44 años y las Salesianas eran entonces
200, en 27 casas; en
Italia, Francia, Argentina y Uruguay. Sus restos se
veneran en la Basílica María Auxiliadora de Turín.
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