Ángel apareciéndose a Santa Mónica

por Pietro Maggi (1714).

 

 

 

Santa Mónica

Santa Mónica es famosa por haber sido la madre de San Agustín y por haber logrado la conversión de ese hijo. Con su esposo Patricio tuvieron tres hijos: dos varones y una mujer. Los dos menores fueron su alegría y consuelo, pero el mayor Agustín, la hizo sufrir por muchos años.

Santa Mónica, nació en Tagaste (África) en el año 331, de familia cristiana. Muy joven, fue dada en matrimonio a un hombre llamado Patricio, del que tuvo los tres hijos, entre ellos  San Agustín, cuya conversión le costó muchas lágrimas y oraciones.

Fue un modelo de madre; alimentó su fe con la oración y la embelleció con sus virtudes. La Iglesia Católica venera a Santa Mónica, esposa y viuda. Su hijo San Agustín, llegó a ser Doctor de la Iglesia. Su ejemplo como madre y sus oraciones por su hijo fueron decisivas. El mismo San Agustín escribe en su Obra "Confesiones" "Ella me engendró sea con su carne para que viniera a la luz del tiempo, sea con su corazón, para que naciera a la luz de la eternidad".

De los tres hijos, Agustín, le dio alegrías por el éxito en sus estudios, pero mucho más, la hizo sufrir, por su vida descarriada. Agustín había sido enviado a proseguir sus estudios en Cartago, y allí cometió graves pecados. En Cartago, Agustín había abrazado el "Maniqueísmo", una religión cuyo fundador persa de nombre Mani, decía ser el último profeta enviado por Dios. Esto alejó a Agustín de su madre. Entonces Mónica lo envió al obispo para que lo convenciera de sus errores, pero el obispo le aconsejó a Mónica que siguiera rezando por su hijo, diciéndole "no se perderá el hijo de tantas lágrimas".

A la edad de 28 años, Agustín acogió la gracia de Dios, se convirtió al cristianismo y recibió el bautismo. Mónica se había vuelto a reunir con él, al morir su esposo Patricio. La madre y el hijo tuvieron seis meses de paz. En poco tiempo después, Agustín fue bautizado en la iglesia de San Juan Bautista en Milán. Sin embargo, África los reclamaba, emprendieron su viaje, se detuvieron en Cività Vecchia y en Ostia. Aquí la muerte sorprendió a Mónica, y las páginas más bellas de las Confesiones de Agustín fueron escritas como resultado de la emoción que experimentó por la muerte de su madre.

Santa Mónica es puesta por la Iglesia como ejemplo de mujer cristiana, de piedad y bondad probadas, madre abnegada y preocupada siempre por el bienestar de su familia, aun bajo las circunstancias más adversas.

En algunas pinturas, Mónica está vestida con traje de monja, ya que por costumbre así se vestían en aquel tiempo las mujeres que se dedicaban a la vida espiritual, despreciando adornos y vestimentas vanidosas.

Murió en el año 387, a los 55 años de edad, en Ostia, una antigua ciudad de Italia. Sus restos se conservan en la Iglesia de San Agustín en Campo de Marzio, en Roma.

 

 

 

 

FUENTE DE LA IMAGEN

https://es.wikipedia.org/wiki/Mónica_de_Hipona

FUENTES DEL TEXTO

https://www.corazones.org/santos/monica.htm

https://www.aciprensa.com/madres/monica.htm

https://www.ewtn.com/spanish/Saints/Mónica_8_27.htm